La verdolaga es una planta comestible que puede cultivarse fácilmente en el huerto o en el jardín. Además de tener un sabor agradable, aporta numerosos nutrientes beneficiosos. Esta planta, que a veces se considera una mala hierba, puede utilizarse como especia, verdura o planta medicinal. En este artículo te presentamos con más detalle esta planta comestible: la verdolaga.
La verdolaga: descripción y beneficios
La verdolaga es una planta anual comestible perteneciente a la familia de las Portulacáceas. Se utiliza como planta medicinal, verdura y especia desde el antiguo Egipto.
Descripción de la planta comestible, la verdolaga
La verdolaga se reconoce por sus tallos rojizos, redondos y carnosos, que se extienden por el suelo formando una especie de estrella. Sus hojas gruesas, carnosas y redondeadas tienen forma de pequeña espátula brillante de color verde oscuro. Son sésiles, es decir, no tienen pecíolo, crecen directamente sobre el tallo y suelen agruparse en los extremos de las ramas. La verdolaga se parece a una planta suculenta que crece pegada al suelo.
Sus pequeñas flores de color amarillo intenso tienen 5 pétalos que se abren cuando hace sol. También son sésiles y aparecen en las axilas de las hojas, en los extremos de los tallos. La verdolaga produce frutos en forma de cápsula que contienen pequeñas semillas negras. Como no presenta pelos, se considera una planta glabra. Sus raíces son pequeñas, lo que permite arrancarla fácilmente. Al crecer pegada al suelo, también puede utilizarse como cubresuelos para conservar la humedad y limitar la aparición de malas hierbas.
Beneficios de la planta comestible, la verdolaga
Como planta comestible, la verdolaga puede consumirse cruda o cocinada y aporta numerosos nutrientes interesantes. Contiene provitamina A, magnesio, potasio, vitaminas B y C, hierro, calcio y ácidos grasos omega-3. También constituye una buena fuente de proteínas vegetales.
Las hojas de verdolaga son ricas en mucílagos. Tradicionalmente se les atribuyen propiedades calmantes para las mucosas. La verdolaga recién triturada también se ha utilizado tradicionalmente de forma externa sobre la piel irritada. Asimismo, es conocida por sus usos tradicionales como planta diurética y laxante. Gracias a su contenido en ácidos grasos omega-3, puede formar parte de una alimentación variada y equilibrada.
Atención: la verdolaga contiene ácido oxálico, responsable de su sabor ligeramente ácido. Por ello, las personas con problemas renales deberían limitar su consumo.
Cultivo de la verdolaga: siembra, cuidados y cosecha
La verdolaga crece especialmente bien en regiones cálidas y templadas. Prefiere suelos ligeros y una buena exposición al sol. Es una planta fácil de cuidar y no necesita un aporte adicional de fertilizante.
¿Cómo plantar verdolaga?
La siembra de la verdolaga debe realizarse cuando hayan pasado las últimas heladas. Se recomienda comenzar el cultivo entre mayo y septiembre. Para sembrar semillas de verdolaga, basta con:
- Remover ligeramente la tierra;
- Colocar las semillas sobre la superficie del suelo en líneas separadas unos 20 cm;
- Pulverizar ligeramente con agua.
¿Cómo cuidar la verdolaga?
La verdolaga no requiere cuidados especiales. Incluso puede crecer de forma espontánea en estado silvestre. Basta con regarla regularmente. Una vez que las plantas hayan germinado, se recomienda aclararlas dejando aproximadamente una planta cada 10 cm.
¿Cuándo cosechar la verdolaga?
La verdolaga puede cosecharse aproximadamente dos meses después de la siembra. Una vez recolectada, se recomienda consumirla relativamente rápido para disfrutarla en las mejores condiciones de frescura.
Cómo utilizar la verdolaga en la cocina
Como planta comestible, la verdolaga ofrece muchas posibilidades en la cocina. Se pueden consumir tanto sus hojas como sus tallos. Las hojas tienen un sabor ligeramente ácido y algo picante, y pueden comerse crudas o cocinadas.
Verdolaga cruda en ensalada
Las hojas y los tallos de la verdolaga pueden consumirse crudos en ensaladas. Se recomienda elegir brotes jóvenes, ya que son más jugosos y tiernos. Aportan una textura crujiente a ensaladas de tomate, ensaladas de pasta, ensaladas de patata y muchas otras recetas. Las semillas de verdolaga también son comestibles y pueden incorporarse a las ensaladas.
Verdolaga para bebidas
La verdolaga puede aportar una nota ácida a batidos y zumos de verduras. Su sabor ligeramente picante también puede dar más personalidad a diferentes recetas.
Verdolaga cocinada
La verdolaga también puede consumirse cocinada. Puede incorporarse a gratinados, guisos o salteados de verduras.










